František Palacký – fundador de la historiografía checa

František Palacký fue un historiador, escritor y político checo de mediados del s. XVIII. En vida se dedicó a la recopilación de la historigrafía checa, ayudando a la creación de la identidad de esta nación.

Su trabajo de reconocimiento de la cultura checa y la recopilación de escritos a lo largo de toda Europa le han llevado a convertirse en uno de los padres fundadores de la nación checa.

Vida y logros

Nació en 1798 en el pueblo de Hodslavice, al este de la República Checa, en aquel momento Imperio Austríaco. Su padre era profesor y quería que František continuara con la vocación divulgadora, ya fuera en la enseñanza o siendo pastor protestante.

En su etapa en Viena se centró en la filosofía y la estética, escribió poesía, varias monográficas sobre personajes relevantes (Napoleón, Comenio, Catalina La Grande) y tradujo obras al checo ya que dominaba cuatro idiomas y tenía buenas aptitudes en otros siete. La experiencia en Viena le sirvió para conocer de cerca la política imperial de los Habsburgo.

Por crear una conciencia colectiva checa fue considerado Padre de la Nación, incluso por aquellos más radicales que años antes se mostraron contra él. El emperador Francisco José I le distinguió con la Orden de la Corona de Hierro en segunda clase, y lo nombró miembro vitalicio de la Cámara de los Comunes.

Murió el 26 de mayo de 1876, los funerales tuvieron miles de asistentes. Por su mente privilegiada, le extrajeron el cerebro que ha sido conservado durante décadas en el museo nacional. Actualmente está en una mesilla de noche en su casa museo.

retrato de Frantisek Palacky
Retrato de Frantisek Palacky

Si el visitante a Praga se acerca al museo nacional, un enorme edifico neorrenacentista situado en lo alto de la Plaza de Wenceslao, verá en sus fachadas los 72 nombres de diferentes personalidades de la cultura checa, entre ellos por supuesto František Palacký.

Crecimiento del nacionalismo e identidad checa

Durante todo el siglo XIX los diferentes sentimientos nacionales de Europa trabajaron en construir su propia identidad nacional, ya fueran países o imperios reconocidos o pueblos que habitaban dentro de los mismos, como es el caso de las tierras checas. František Palacký centró su trabajo en el estudio de la historia checa desde 1819. Pronto recibió la ayuda de los que eran en aquel momento los dos grandes autores sobre el tema: Josef Jungmann y Josef Dobrovsky.

Del mismo modo que se plantó con determinación ante el congreso de Viena, Palacký también reclamó moderación a los sectores más radicales checos, por lo que no apoyó los sucesos revolucionarios que se dieron.

 Su posición fue conciliadora entre Praga y Viena, colocado a medio camino de los dos extremos, fue blanco de las críticas de los checos soberanistas y de los centralistas imperiales. Unos le criticaban por su lealtad al gobierno imperial, y los segundos le consideraban instigador de los sucesos violentos. 

Curiosamente, Palacký estaba en mitad de los dos bandos que él siempre había relatado, eslavos contra alemanes. Decía que la confrontación entre polos opuestos ensancha el horizonte y puede alimentar nuevas ideas, pero en pocos meses abandonó la política cansado de las copnstantes presiones que sufría.

Se centró en la familia y en la que era sin duda su verdadera pasión, un relato histórico que ayude a la construcción de la identidad checa. En 1867 nace el Imperio Austrohúngaro, prácticamente el mismo imperio anterior, pero reconociendo la nacionalidad húngara. Fueron en vano los esfuerzos que hicieron los checos ante al nuevo imperio bicéfalo o en Francia y Rusia para su reconocimiento.

Trabajo de František Palacký y desarrollo de la historiografía checa

En pocos años se convirtió en una autoridad dentro de la vida cultural checa, y fue parte de una seria polémica por la aparición de dos documentos supuestamente medievales con poemas en checo antiguo, de falsedad ya confirmada. Palacký basó parte de su trabajo considerando estos manuscritos verdaderos, algo que le traería problemas con una parte de la alta esfera cultural.

Para descubrir nuevos textos en checo, František Palacký, recorrrió desde 1927  las bibliotecas de toda Europa, viajó a Alemania, Italia, Austria y Hungría hasta 1948. Durante este periodo empezó su gran obra Historia de Bohemia en 1831, en lengua alemana para que las autoridades imperiales le permitieran seguir con su trabajo y acceder a documentos oficiales.

Pese a sus esfuerzos por evitarlo, sufrió censura por parte de algunos políticos de corte más conservadora. En sus escritos expone una dicotomía que se repite en la historiografía checa: por un lado, los campesinos eslavos de habla en checo y de religión protestante y por otro, las clases dominantes, germánicos de habla en alemán y de religión católica. Los primeros eran muchos más y podría entenderse que los plantea cómo legítimos pobladores de esas tierras, mientras que a los segundos se les veía como invasores.

 Palacký toma como referencia la dialéctica de Hegel, para explicar la historia en clave de dos polos que se enfrentan entre sí, y aunque quiso hacer un relato objetivo extrayendo sus creencias protestantes, no es casualidad que, en las versiones en lengua checa se extendiera más ampliamente para describir a los pueblos habitantes eslavos.

 La construcción de la identidad checa crecía al mismo tiempo que las pretensiones soberanistas, por lo que será reclamado también en la política activa. La principal pretensión era que los checos tuvieran la consideración de nación, y ante la negativa imperial, Palacký hizo que los representantes que le correspondían a Bohemia y Moravia no se presentaran en el congreso en Viena. 

František Palacký en el billete checo de 1000Kč

El billete de 1000 coronas checas muestra en su anverso a František Palacký, considerado el Padre de la Nación por haber puesto las bases institucionales de la futura Checoslovaquia y la historiografía checa moderna.

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Foto del billete de 1000Czk

En 1868 se puso la primera piedra del Teatro Nacional, Palacký fue uno de los grandes impulsores de este enorme proyecto buscando financiación entre las grandes familias bohemias.

 Como ya hemos comentado fue uno de los promotores del Teatro Nacional, el otro centro de la cultura checa. Miembro honorífico del mismo fue la mujer del anverso del billete de 2000 coronas checas, Ema Destinnová.

Libros de František Palacký

Un lector de la historia de la estética checa y eslovaca s. XIX

Historia de la nación checa en Bohemia y Moravia I.-V.

Historia de la nación checa I – V

La idea del Estado austríaco

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