Juan Amos Comenio – Historia y frases célebres

Juan Amos Comenio nació en 1592, en Moravia y pasó su infancia en varios pequeños pueblos de la región. Uno de esos pueblos fue Komňa del que recibe su nombre en latín Comenius.

Creció en una familia protestante acomodada, a los doce años quedó huérfano y dos de sus cuatro hermanos también murieron debido a un brote de cólera, fue su tía quien continuó con su educación.

Comenius: vida y estudios

Estudió en las universidades de Ámsterdam y Heidelberg en Alemania. De vuelta en Moravia fue nombrado obispo en 1613. Tras las revueltas protestantes checas en 1618 que derivaron en el estallido de la Guerra de los Treinta Años, se negó a convertirse al catolicismo y tuvo que abandonar Moravia.

 Estando en Polonia, su obra empezó a tener difusión por la Europa no católica, será reclamado por el parlamento inglés para planificar el sistema educativo de Inglaterra, después fue a Suecia, Hungría y de nuevo a Polonia. Siempre para poner en práctica sus ideas reformadoras en lo religioso y en la enseñanza.

Comenio pasó sus últimos años en Ámsterdam, ya mayor y débil de salud, posiblemente fue retratado por otro genio, su amigo Rembrandt van Rijn, en su obra Un hombre anciano de 1665. Allí murió en 1670 sin cumplir su sueño de volver a Moravia, pero con el reconocimiento de media Europa. 

Retrato Juan Amos Comenio por Rembrandt
Un hombre anciano de Rembrandt,1665.

Su obra Didáctica Magna e influencia en la educación

Juan Amos Comenio siempre tuvo un espíritu divulgador y se le atribuye haber diseñado los primeros planes de estudio en su gran obra Didáctica Magna (1633-36). En esta obra definió los conceptos de año escolar, vacaciones escolares y semana escolar. Separó a los alumnos por la misma edad y nivel de conocimiento, planteó cuatro niveles de estudio por edades, y al que iba de 18 a 24 años lo llamó  academia, pues las universidades del siglo XVII eran católicas.

Según Comenio los alumnos que terminaban los estudios debían, lo que parece el origen de los viajes de estudios. El alumno tenía que ser autónomo en el camino del conocimiento, la educación de los padres era también importante, estos debían ser un buen ejemplo, y a la religión le otorgaba la enseñanza de la moral.

El cuerpo debía ser cuidado con buenos alimentos y ejercicio, fue precursor de la educación física. Los alumnos debían dormir al menos ocho horas al día, la asistencia a clase era obligatoria, fue un gran defensor de la responsabilidad individual y de la disciplina, el único caso en el que aceptaba el castigo físico.

Comenio quería que todos aprendieran todo, que nadie quedara relegado de la enseñanza ni por falta de aptitudes ni por falta de recursos, por lo que puede ser un referente en defensa de la enseñanza pública: “Ningún niño debe ser excluido de la educación, porque incluso el niño menos dotado puede ser criado al menos un poco”.

En 1658 escribió el primer libro en imágenes para niños, Orbis Pictus que impresionó a Goethe cien años más tarde. Escribió manuales para aprender latín, alemán y checo, consideraba los idiomas necesarios para las relaciones entre las personas de todo el mundo. Estaba maravillado por el nuevo conocimiento que llegaba desde Latinoamérica, y en 1668, a modo de testamento filosófico escribió Lo único necesario, de donde se extrae: 

(…) Nosotros, toda la raza humana, somos una descendencia, una sangre, una casa. Por lo tanto, por la norma que la parte ayuda al todo, y que una extremidad ayuda a todas las demás extremidades del cuerpo, nos ayudamos unos a otros (…) La obra de Comenio estás especialmente enfocada en tratados y obras filosóficas, en la ficción literaria el nombre más destacado de la literatura checa fue una mujer, que actualmente es la protagonista del billete de 500 coronas checas, Božena Němcová.

Comenius en el billete checo de 200Kč

Comenius representado en el billete de 200 coronas checas

Su aportación a la pedagogía moderna y su mensaje humanista de conciliación y cooperación entre los países lo llamaron Maestro de Naciones.

El anverso del billete de 200 coronas checas tiene como protagonista a Jan Amos Komenský o Comenio, uno de los más grandes pensadores checos y del continente europeo. 

Frases célebres de Juan Amos Comenio

«El maestro debe enseñar no todo lo que sabe, sino lo que el alumno pueda asimilar»

«Todos somos ciudadanos de un mundo, todos somos de una sola sangre. Odiar a las personas porque nacieron en otro país, porque hablan un idioma diferente, o porque tienen un punto de vista diferente sobre este o aquel tema, es una gran locura. Desista, se lo imploro, porque todos somos igualmente humanos… …pero tengamos un solo fin en mente: el bienestar de la humanidad»

«La escuela es la fábrica de la humanidad»

«Tengamos un solo fin, el bienestar de la humanidad; y dejemos de lado todo egoísmo en consideración al idioma, la nacionalidad o la religión»

«Quien enseña a otros, se enseña a sí mismo. es muy cierto, no sólo porque la repetición constante imprime un hecho indeleble en la mente, sino porque el proceso de enseñanza en sí mismo da una visión más profunda del tema enseñado.»

«Todo lo que no comunica sentido no se puede comprender ni valorar, y en consecuencia, tampoco se puede memorizar»

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